Translate me, we are Iván & Ainhoa

domingo, 29 de enero de 2012

AUSTRALIA del 27 de Diciembre 2011 al 26 de Enero 2012

                                  Días del 64 al 93 

Hola a todos ¡FELIZ AÑO NUEVO! aunque vamos con un poco de retraso, pero más vale tarde que nunca, ejem ejem. Lo sentimos pero la verdad es que hemos empezado el año algo movidito. Esperamos de todo corazón que vuestras navidades hayan sido sublimes.

Después de una Noche Buena y Navidad de ensueño, volvimos a la realidad a una velocidad vertiginosa. Al día siguiente de Navidad el trabajo se puso más duro que nunca, el hotel pasó a estar completo todos los días y en el restaurante pasamos de dar una media de 20 cenas al día a dar una media de 90…

Por supuesto la nochevieja la pasamos trabajando, entramos a las 5 de la tarde y salimos de trabajar a las 2 de la mañana, después nos tomamos cuatro vinos con los compañeros del hostel y nos fuimos a la cama a eso de las 5 de la mañana con intención de festejar el año nuevo hora española. Por la mañana nos juntamos Gwen( Apodada por Chicho Miss Happy), 
Roch(Una rokera con muy buen corazón),

Ainho e Iván, para ir a desayunar a la playa y celebrar con un buen desayuno el cambio de año español, todo esto con un zumo de naranja, leche, chocolate, té, croissant y manzanas. Para después meternos al agua con un día de olas increíbles.

Por lo demás, pasamos los días levantándonos temprano para ir a trabajar y sin un día de descanso… Pero muy muy contentos. Y alguna que otra partidita de de billar ya que en el hostel había uno gratuito.

Del día 23 de Enero al 25, los padres de Iván nos regalaron una habitación increíble en el hotel donde trabajamos, con unas vistas espectaculares, con un jacuzzi grandioso y una compañía inimaginable. Que buenos son los reyes, eso es que nos hemos portado muy bien este año. Gracias Pili y Carmelo. Por cierto, gracias también a nuestra compañera de trabajo Emily por acercarnos en coche desde el hostel que teníamos un par de kilómetros andando con todas las cosas, que no son pocas.



Los últimos días los pasamos entre cenas, comidas y diciendo adiós a nuestros nuevos amigos, con algunos de los cuales nos llegamos a emocionar. Una de las noches hicimos una hoguera después de cenar tortilla de patata donde cantamos, bebimos y nos reímos al más puro estilo español. Por cierto también nos hicimos amigos de un insecto llamado palo.





Tras dejar atrás nuestros agotadores trabajos, el de la tarde con una sonrisa de oreja a oreja porque no eran muy buenas personas que digamos, el de la mañana (el hotel) entre lágrimas y angustia por las grandes personas que dejamos atrás. Ya en la parada del autobús, nos vinieron a despedir nuestros compañeros de trabajo, los cuales nos dieron un regalito muy peculiar. Buena gente, los recordaremos siempre.
Adiós Apollo bay.



Tras tres horas de curvas por la Great Ocean Road en autobús, cambiamos a un tren de cercanías. Próximo destino: Melbourne. Con vista cogimos el hostel enfrente de la estación de Tren, así no tendríamos que cargar con las mochilas y las tablas de surf hasta dios sabe donde. Además nos salio bastante económico, eso si, nos abstenemos de subir fotos, digamos que no era muy moderno, pero estaba limpio y la cama era confortable, con eso nos vale.

En Melbourne el primer día terminamos de hacer el check- in y nos instalamos, cuando nos pusimos en marcha eran las dos de la tarde, pero aprovechamos para ver todo el centro. Empezamos viendo la Federation Square, en la cual retransmitían en una pantalla enorme los partidos de tenis en directo del Open de Australia,

 para más tarde pasar por un callejón rebosante de personalidad lleno de arte urbano (Melbourne es la capital de Australia del arte urbano, más abajo os pondremos unas fotos de lo más destacado para nosotros), paseamos viendo lugares como el Parlamento, la Scots Church, St Michael´s Uniting Church, el ayuntamiento, la librería, el Princess Theatre…



 para pararnos a tomar una cerveza (Hargreaves hill ESB, cerveza casera que preparan en Victoria, con sabor a frutas de la pasión.
 Toda una nueva sensación para nuestros sentidos) en el Mrs Parmas una de las cervecerías mas entrañables de Melbourne, para más tarde bajar por Little Bourke St y pasar por el Chinese Museum y llegar al centro de Chinatown. Paseamos tranquilamente por la peatonal Bourke St Mall recién lavado de grandes almacenes y de sonidos de músicos callejeros, para adentrarnos por la Royal Arcade acaba en 1870, el centro comercial más antiguo de Melbourne,
para después perdernos entre las callejuelas de Melbourne y ver un ciento de mini terrazas en las estrechísimas calles infectadas de turistas disfrutando de las delicias culinarias que los hosteleros les ofrecían. Paramos en un supermercado, compramos algo para cenar y cansadísimos nos fuimos a nuestro nuevo hostel.

Por la mañana nos levantamos temprano, un desayuno contundente, unos bocadillos para pasar el día de turistas y nos echamos a la calle, donde era el día de Australia. Las jóvenes se teñían los cuerpos y las caras de azul, con banderas por todos lados, en el ambiente se respiraba festividad.
Con todo esto pululando por las calles decidimos alejarnos un poco del centro e ir a Brighton Beach a ver las casitas de colores de la playa.

Para ir a Brighton tuvimos que tomar un tren, para ello nos hicimos un pasaje diario por $7,60, toda una ganga, ya que pudimos usar ese bono para trenes, tranvías, autobuses y demás transporte público, con lo que andamos muy poquito y nos movimos rápidamente de punta a punta. La siguiente parada los Royal Botanic Gardens, los mejores jardines botánicos del país y entre los mejores del mundo. Una mezcla increíble de colores, flores, olores y sabores, jaja ya que nos cominos los bocadillos en la hierba junto con miles de personas haciendo picnic en el día de Australia. Saliendo del Parque botánico nos dimos de bruces con los Queen Victoria Gardens donde había más de un centenar de coches,





 coches de policía, coches de bomberos… todos ellos  antiquísimos junto a sus orgullosos propietarios, para más tarde encontrarnos con un espectáculo de magnitud 8 en Shrine of Remembrance,
 el majestuoso monumento a los caídos en la primera guerra mundial donde después de verlo por fuera, nos disponíamos a marcharnos a  otra atracción turística cuando en el cielo aparecieron seis cazas de la guerra mundial en formación dando vueltas y haciendo acrobacias por todo Melbourne
Todavía recuerdo los brazos de Ainho con la piel de gallina, no exageramos cuando decimos que fue algo digno de ver. Tras coger un par de tranvías nos dirigimos al Barrio de Fitzroy, concretamente a la calle Brunswick, la cual dicen que probablemente sea la calle mas animada de Melbourne, donde disfrutamos del rollo alternativo de las tiendas, sus vecinos y los  viandantes de esta calle tan peculiar. Entramos en un par de tiendas de ropa para curiosear y nos divertimos como niños probándonos esos atuendos tan… únicos, creados por jóvenes diseñadores.

Después nos fuimos a casa, nos preparamos una buena cena y nos marchamos con unas cervezotas a ver el partido de Nadal en la pantalla gigante de Federation Square, donde nos lo pusieron a ratos, mientras disfrutamos de conciertos gratuitos y fuegos artificiales. A las once nos fuimos a dormir ya que a la mañana siguiente cogíamos el vuelo a Bali, yujuuuuu.

Aquí os dejamos una selección de las mejores fotos de arte urbano de Melbourne.










Sentimos el retraso, pero el tiempo no da para mucho y esto cuesta un poco hacerlo. Además, no teníamos muchas fotos que enseñaros y sin fotos esto queda soso, jajaja.

Hoy es el cumple de Naiiii ¡MUCHAS  FELICIDADES!! Esperamos de todo corazón que lo pases genial en tu gran día. Muchos besoos.

Muchas gracias a todos y muchos besos. Os añoramos.







lunes, 26 de diciembre de 2011

AUSTRALIA del 9 al 26 de Diciembre 2011


                                  Días del 46 al 64 

¡¡¡Feliz Navidad a todos!!!! Que diferente se ve la navidad cuando uno esta fuera de casa, diferente porque uno no hace no lo que hace cada navidad, diferente porque no podemos abrazar a los nuestros, diferente porque la madre de Iván le quita la botella para que no beba más… Pero no todo es malo, en las siguientes líneas veréis porque.

Cada día es similar, mientras antes nos levantábamos cada día sin saber que iba a pasar, ahora la vida es monótona y sin grandes cambios. El despertador nos suena a eso de las ocho y cuarto de la mañana, nos levantamos cansados pero contentos, un desayuno prácticamente igual al de España, a base de leche, tostadas con mantequilla y zumo de naranja, algún día hemos cambiado y desayunamos yogur con fruta y cereales mmmm ¡que rico! Nos vamos a trabajar sobre la nueve y cuarto, ya que no libramos ningún día. Ainho limpia las habitaciones con alegría mientras Iván hace las camas, pasa el aspirador y friega las habitaciones. Salimos a eso de las doce y media, depende de si tenemos que limpiar cristales o limpiar más a fondo. Por la tarde entramos a trabajar en el restaurante a las cinco y media,  entre trabajo y trabajo, surf, comida y reposar la comida tranquilamente. En el restaurante Ainho ya es una experta en postres y cócteles y Chicho friega platos como un loco. Salimos a eso de las once y media más o menos, depende de la gente, pero es probable que esta semana salgamos mucho más tarde, eso esta bien, más pasta.

En el Hotel trabajamos todos los días, pero en el restaurante hasta la semana pasada librábamos los lunes, digo que librábamos, ya que ahora trabajamos en los dos sitios los siete días de la semana. Los lunes aprovechábamos para cenar con los mochileros que están de paso por el hostel.

Por lo demás los días pasan uno tras otro, uno tras otro, por la mañana contentos a trabajar, por la tarde no tanto. En el hotel nos tratan como a hijos, en el restaurante como a cifras, pero estamos juntos, estamos contentos.

Y ahora es cuando Papá Noel llegó con su regalo:

1º Tres días antes de Navidad, Sarah, una compañera de trabajo, la cual se queda de encargada del hotel cuando Ian y Jakey no estan, nos regalo una bolas enorme con lechugas, calabacines, puerros, cebollas, nabos, menta, romero, tomillo, hierba buena, laurel y un montón de cosas mas que no recordamos, junto con una postal que nos decía algo así como que esperaba que en nuestra primera Navidad fuera nos sintiéramos arropados y que nos había cogido mucho cariño.
2º El día 24 de Diciembre fuimos a trabajar contentos, ya que el 25 iba a ser nuestro día libre desde hacia tres semanas y en un mes mas no íbamos a librar. A noventa kilómetros de Apollo Bay (lugar en el que vivimos temporalmente), se encuentran los doce Apóstoles, una formación de rocas de unos 40 metros de altura en forma de isla creados por el viento a través del tiempo y queríamos verlos, pero desafortunadamente no hay conexión de autobuses ni nada por el estilo para ir y claro, es una de las atracciones más famosas de Australia y nos veíamos un poco frustrados por estar tan cerca y no poder ir…
El perrete de Chicho maquinó un plan, que no salió como el quería, pero salió mejor de lo pensado. Cuando dejamos de trabajar en el hotel, le dije a Ian (nuestros jefes son una pareja, Ian el marido y Jackey la mujer), que igual no llegábamos para trabajar el 26 ya que nos íbamos a dedo a los doce apóstoles y no sabíamos si íbamos a poder volver a tiempo. Todo esto se lo dije creyendo que nos iba a dejar su coche, ya que nos llevamos realmente bien. Nos dicen que los dos juntos trabajamos como tres personas, creo que exageran, pero nos crea satisfacción personal. Bueno el caso es que nos dice si vamos a dormir en Port Campbel, le decimos que si, y en unos segundos llamó a Port Cambel a un amigo que también tiene un Hotel, nos regalo la noche y nos llevo a Port Cambel siendo el día de Noche Buena, claro que, ellos tenían que ir a Melbourne. Increíble, pero la cosa no queda ahí, nos regalaron una postal con un cheque regalo de una tienda de surf  ya que cada día nos preguntan por las olas, ya que saben que hacemos surf) de $100 a cada uno, una cena romántica por valor de $200 y dos cajas de bombones de un kilo. Muy fuerte, para poder digerirlo de una vez.
En Port Campbel después de pararnos en algún lugar de interés por el camino, nos llevaron al Hotel, ¡Una cama doble por primera vez desde que estamos en Australia, baño en la habitación por primera vez desde que estamos en Australia y televisión por primera vez desde que estamos en Australia! Para después llevarnos a los doce apóstoles sin mochila y dejarnos allí con un abrazo. ¡Menudo regalazo!

           
            Tras ver los 12 apóstoles,

 nos dirigimos caminando unos cinco kilómetros a Loch and Gorge unos acantilados con una larga historia de naufragios. 



Tras dejar pasar diez coches con el dedo levantado, nos paró una mujer que viajaba con su loro, casualidad que también se llamaba Jackey con su Loro que la decía mamiiiii, nos dejó en Port Campbel en donde tras una ducha, nos fuimos con lo ahorrado de la noche a cenar la Noche Buena a un restaurante viendo el atardecer.
Increíble con un jugoso entrecot con salsa de setas y una delicatessen de pollo con tomate por encima, mozzarela y jamón, pan de ajo y cuatro cervecitas. Toda una noche romántica en la cual disfrutamos muchísimo de nosotros, que aunque pasamos el día juntos, no disfrutamos de nosotros.
 
            Por la mañana madrugamos para felicitar por teléfono a la familia la Navidad, hicimos la mochila y nos pusimos en la Great Ocean Road con el dedo en alto y muy felices,
aunque insistimos en que os echamos de menos sobre todo en estas fechas. Tras tres coches, dos chicas jóvenes nos recogieron, pero nos dijeron que nos dejaban en los doce apóstoles, tras una conversación y unas felicitaciones navideñas, llegamos a los doce apóstoles donde volvimos a poner el dedo en alto y un erizo paso delante nuestro sin querer parar a recogernos, jajaja.
Ocho coches más tarde paro un eslovaco, pero nos dijo que iba a parar en todas las atracciones turísticas hasta llegar a Apollo Bay ¡toma, toma, toma! pero que día de Navidad. Paramos en Gibson Steps viendo unos acantilados con un buen rompiente en el cual, un tipo partió su tabla,
en el Great Otway National Park una selva,
 en las triplet falls(cascadas triples),




Castle cove, en la Otway lighthouse Road con más de mil koalas.







 En el Cape Otway Lighthouse (un faro) dicen que el más antiguo…
 Y de vuelta a Apollo Bay donde hemos invitado a Steffan a comer/merendar, como agradecimiento por llevarnos. Y por la noche nos invitó un compañero del hostel a cenar una jugosa y exquisita langosta acompañada con un rico vino blanco.

            Todo un regalo de Navidad ¿verdad? dos días inolvidables, añorando a los nuestros pero con una pequeña ayuda.

            Gracias por vuestras felicitaciones Navideñas y gracias por seguirnos, tenemos ganas de achucharos, pero tendremos que esperar. Un beso enorme y os escribiremos prontito.